Urazca prevé reestructurarse con el concurso de acreedores y continuar su actividad
En la solicitud de concurso voluntario plantea siete medidas para lograr salir de la crisis. IURE Abogados ha estudiado estas posibilidades.
Urazca prevé reducir su actividad, conservando en cartera sólo las promociones más rentables y vendiendo otros activos y manifiesta la “firme intención de continuar” funcionando.
Justifican la situación de insolvencia en la crisis inmobiliaria y en los cambios legislativos en materia urbanística.
Urazca afirma que “la petición de concurso se hace para conseguir equilibrar al Grupo,” para lo que prevén, entre otras medida, refinanciar la deuda con las entidades financieras acreedoras. IURE Abogados entiende que el planteamiento del Grupo Urazca se basa en la consideración del concurso de acreedores no sólo como la obligación legal que es para toda empresa que no pueda atender sus pagos, sino como importante herramienta de reestructuración que facilita la adopción de medidas tales como la renegociación con los bancos o la venta de activos y promociones menos rentables, al mismo tiempo que el juez y la Administración Concursal trabajan para garantizar el pago ordenado a los acreedores.
La solicitud de concurso en su memoria explicativa también apunta a la necesidad de “mejorar los márgenes directos y reducir los costes de estructura de las diferentes divisiones,” de ahí el Expediente de Regulación de Empleo que se ha planteado, en consonancia con la propuesta de abandonar los proyectos menos rentables que también se prevé.
Urazca prevé también “la venta a otros operadores de solares, suelo no urbanizable o promociones en marcha, con objeto de adelgazar la cartera y reducir las necesidades financieras de las distintas compañías.” Además, sugiere la “posible venta de actividades ajenas a la actividad de construcción y promoción: servicios y medio ambiente, estacionamientos, servicios socio-sanitarios y construcción de túneles.”
Para IURE Abogados el objetivo es común a la mayoría de procedimientos concursales: reducir la actividad, vender activos menos rentables de forma que se obtenga liquidez para continuar con los trabajos que se conserven en cartera y lograr así una reestructuración de la empresa que permita obtener ganancias mientras se continúa con la actividad, de cara a la presentación de un Convenio de Acreedores.
Con el fin de continuar su actividad Urazca propone otra medida: “la obtención de instrumentos financieros que den tranquilidad a los proveedores y subcontratistas,” ya que toda sociedad en concurso que continúe trabajando debe pagar los nuevos servicios o suministros prestados desde la declaración de concurso (normalmente al contado o por confirming), por mucho que la deuda anteriormente contraída no se vaya a pagar hasta que finalice el procedimiento, aplazamiento que no deja de suponer un respiro financiero para la empresa en crisis, pero que resulta muy perjudicial para los acreedores más débiles, dada la rigidez actual de las entidades financieras a la hora de conceder crédito. Al contrario, dada la obligación que la empresa en concurso tiene de pagar las deudas contraídas después de la declaración en concurso, IURE Abogados entiende como opción segura el seguir trabajando para esta empresa, siempre que se negocie un modo de pago seguro.
La justificación del estado de insolvencia que Urazca realiza ante el juez es clara en lo que se refiere a la crisis inmobiliaria y al descenso de las ventas, así como a las dificultades derivadas de la nueva normativa del suelo. Sin embargo, también apunta a causas internas, fundamentalmente la gran expansión territorial de los últimos años, que ha llevado al Grupo a un aumento de los costes financieros mayor de lo esperado, al encontrarse con lo que denomina “costes de aprendizaje”, derivados del desconocimiento de las características propias de la actividad de construcción en cada zona geográfica, que han “generado importantes pérdidas no previstas.”
Curiosamente, la solicitud de concurso voluntario del Grupo Urazca también alude, como causa de la insolvencia, a los rumores que se habían ido formando en los últimos meses sobre su solvencia entre los proveedores y subcontratistas, rumores que han sido causa de desconfianza y que, según Urazca “ha provocado una ralentización en la ejecución de las obras.”
IURE Abogados ha creado el Club de Afectados de Urazca y representa actualmente a más de 30 empresas afectadas por el concurso de acreedores del grupo vasco.
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