Casos de éxito
Actualmente no se puede hablar de gestionar la morosidad sin conocer el Derecho Concursal. El deudor que no paga, en la mayoría de los casos lo hace porque se encuentra en situación de insolvencia (legalmente hablando) y ha incumplido sus compromisos de pago con numerosos acreedores. Cuando todo el mundo ha iniciado juicios monitorios, cambiarios, está embargando el patrimonio del deudor, etc, lo único claro es que éste terminará en concurso de acreedores y todas esas actuaciones, incluso los embargos, quedarán sin efectos.
La única demanda que tiene sentido ante el deudor insolvente es la demanda de concurso necesario de acreedores. La experiencia de Iure Abogados lo demuestra:
Algunos casos reales
Iure Abogados logra que se califique subordinado un crédito de Bancaja de 230 millones de euros contra Martinsa Fadesa
Se corrige el informe de la administración concursal, que reconocía un crédito ordinario de 223 millones de euros y otro privilegiado de 7 millones, a favor de Bancaja
El juez ha dado la razón a Iure Abogados al considerar que la vinculación existente entre la Caja y Martinsa Fadesa convierten a la Caja en “especialmente relacionada con la concursada” e implica que sus derechos de crédito tengan que estar a la cola en el orden de pago
Para los acreedores supone que existen 230 millones menos en el pasivo ordinario, por lo que se incrementa el porcentaje que cobrarán
Caso de éxito: acreedores instan el concurso necesario y el deudor paga
La empresa llevaba meses retrasanto pagos e impagando a sus acreedores. Muchos de ellos habían interpuesto demandas e incluso embargado sus bienes, ya que la empresa no tenía dinero con que pagar, peros sí un patrimonio importante.
Los acreedores instan el concurso necesario y consiguen que sea un tercero el que pague
El deudor era una empresa almeriense de materiales de construcción que había dejado a deber a sus acreedores cientos de miles de euros. Lo primero que pudo verificar Iure Abogados al hacerse cargo del caso es que el deudor se encontraba en absoluta insolvencia y la empresa había sido abandonada sin más.
Caso de éxito: los acreedores que instan concurso necesario se convierten en privilegiados
El deudor era una empresa constructora que en enero de 2008 devuelve los pagarés a sus proveedores. Un estudio detenido e investigación del caso revelan que la constructora está en estado de insolvencia (falta de liquidez para hacer frente a los pagos, al margen del patrimonio que pueda tener).
